El trabajo invade las casas: bienvenidos a la era del ‘home office’

Por Jennifer Marrugo

El home office pasó de una estrategia para motivar eventualmente trabajadores, a una acción obligada ante la pandemia del COVID-19.

Pero, ¿qué tan positivo puede ser el trabajo desde casa para los empleados?

Si bien evitarse el tráfico y el ritmo acelerado cada mañana para llegar a la oficina es un punto positivo para esta modalidad, la realidad es que muchos no están preparados para trazar la línea entre el trabajo y la vida personal cuando ambas comparten el mismo espacio.

Algunas empresas han optado por darle el poder de decisión al trabajador o han implementado las dos modalidades —casa u oficina— de acuerdo a las circunstancias.

Por ejemplo, puede ser que solo dos días a la semana se asista a la oficina y los demás se hagan desde casa. Todo dependerá de cada organización y de la estrategia que implementen.

En el caso concreto de Twitter, la empresa permitirá a sus empleados hacer home office de por vida si tienen miedo de volver a sus instalaciones cuando sea controlada la emergencia sanitaria por el coronavirus.

Si esto se cumple, Twitter será la primera tecnológica en tomar esta decisión a raíz de la contingencia por COVID-19. Sin embargo, quienes prefieran retornar a las 35 oficinas de la compañía serán bienvenidos a partir de septiembre.

EL LADO OSCURO DEL HOME OFFICE

Aunque suene ventajoso, trabajar desde casa tiene sus detractores y las razones son varias.

Marissa Mayer, CEO de Yahoo!, eliminó el home office de la empresa, justificando que “se pierde el espíritu colaborativo e innovativo de los trabajadores”.

Sin embargo, Paula Molinari , presidenta de Whalecom, contradice esta versión sustentando que el desempeño laboral de cada trabajador depende de su nivel de organización y responsabilidad más allá de la flexibilidad que se le otorgue.

Una realidad es que no todos cuentan con espacios especialmente diseñados en sus casas para trabajar. Muchas veces, este tiene que ser compartido con otros miembros de la familia que, indiscutiblemente, generan distracción constante y por ende una disminución de la productividad.

No tener interacción con compañeros de trabajo o colegas resulta deprimente para algunos empleados y afecta el estado de ánimo.

Estamos en el inicio de una nueva era para los ambientes laborales. Las empresas querrán disminuir al máximo sus costos y el home office representa la manera más inmediata para hacerlo efectivo sin interrumpir sus actividades ante situaciones irregulares como las que atraviesa el mundo actualmente.

Se espera que las nuevas políticas de las organizaciones no busquen soluciones que a larga generen un problema. La disciplina y la adecuación de espacios por parte de sus colaboradores serán vitales para que esto funcione.

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